
Artículo basado en la publicación de GuardiaCivil.es
08/10/2025
La Guardia Civil ha desarticulado una red criminal dedicada a la trata y explotación laboral de personas en fincas agrícolas de La Ribera de la Rioja. La operación, denominada Landwrt, se saldó con la detención de siete personas —seis hombres y una mujer— acusadas de delitos de organización criminal, trata de seres humanos, detención ilegal, violación de los derechos de los trabajadores y blanqueo de capitales.
La investigación permitió identificar al menos 45 trabajadores explotados, en su mayoría de origen marroquí y en situación irregular en España. Estas personas eran captadas en diferentes regiones del país con falsas promesas de empleo y regularización de su residencia. Una vez en La Rioja, eran alojadas en condiciones infrahumanas, hacinadas en habitaciones sin ventilación ni higiene, e incluso encerradas con candados. En uno de los registros se halló a un matrimonio recluido en un cuarto con un simple colchón y una ventana de apenas 40 centímetros.

Las víctimas realizaban tareas agrícolas extenuantes —como poda, desbroce o recolección de frutas y verduras— sin contrato ni derechos laborales. Su remuneración era mínima o inexistente, y se les descontaban sumas abusivas por el alojamiento: hasta 150 euros por compartir una estancia o 50 por una cama. Esta dependencia económica y social reforzaba el control de los explotadores, quienes mantenían a los trabajadores en un ciclo de servidumbre y miedo, prometiéndoles trámites de residencia falsos.
Durante la operación se inspeccionaron fincas, inmuebles y naves industriales, detectándose también la explotación de tres menores de edad, de 12, 15 y 17 años. Los agentes intervinieron dinero en efectivo, joyas, vehículos y bloquearon varias cuentas bancarias.
Este caso evidencia la persistente realidad de la trata de personas en el ámbito agrícola español, donde la vulnerabilidad y la irregularidad migratoria son aprovechadas por redes criminales para lucrarse a costa de la dignidad humana.
