Presencia en la Vigilia por los CIES

Cientos de personas se han reunido para hacer oración y visibilizar wu apoyo las personas privadas de libertad en los CIE (Centros de Internamiento de Extranjeros). Es parte de la 111ª Jornada Mundial del Migrante y el refugiado que celebra la Iglesia en solidaridad con quienes arriesgan sus vidas para ejercer su derecho a migrar. Nos inspira también el testimonio de vida de las personas migrantes que atraviesan mares y desiertos para llegar a una tierra donde vivir en paz y seguridad.

Alzamos la voz desde el compromiso de la sociedad civil, a través de tantas iniciativas para acompañar y denunciar la hostilidad -y últimamente el odio- hacia las personas migrantes.

Queremos poner en el centro el hilo fino que une todas las violencias, desde las que acompañamos en los CIE a las que tienen lugar en otros lugares como Gaza, Sudán, Ucrania, etc. apelamos a que la Violencia no tenga la última palabra y cese. Con ello iniciamos una vigilia que nos anima a ser mensajes de Esperanza.

Algunos miembros de la Comisión contra la Trata de la Diócesis han participado en la vigilia.

Juntos con algunos migrantes hemos hecho silencio, escuchado y visibilizado las situaciones que viven las personas migrantes al ser internadas en un CIE, queremos poner rostro y nombre al sufrimiento oculto tras los muros. Con ello queremos dar la vuelta a la hostilidad, los discursos de odio y criminalización y ser mensajeros y mensajeras de esperanza.

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