Praise, de Nigeria, traída a España engañada, hoy protege a mujeres víctimas de trata

Una mujer con los brazos en alto, dando gracias por su liberta, ante ella flores que simbolizan la libertad. 
Dibujo de Susan Daily, IBVM.
Una mujer con los brazos en alto, dando gracias por su liberta, ante ella flores que simbolizan la libertad. Dibujo de Susan Daily, IBVM.

Soy Praise. Me engañaron en Benin City (Nigeria) con una beca para estudiar en España, pero al llegar me obligaron a prostituirme en condiciones muy difíciles. Me dijeron que tenía una deuda de 40.000€ por el viaje y los documentos, que mi madame guardaba. No sabía español, y solo podía ir pagando mi deuda prostituyéndome donde ella me indicaba… Tenía miedo del “jujú”, el juramento hecho en mi país ante los antepasados que tenía poder para perjudicarme a mí y a mi familia si no cumplía lo que había prometido: obedecer a la madame y pagarle toda la deuda que aumentaba con la renta de la habitación que mi madame me buscó y que compartía con otras dos mujeres.

Tras 15 meses de abusos, durante un registro policial vencí mi miedo a ser deportada y denuncié a mis traficantes.

La policía me llevó a una casa de acogida, donde reconstruí mi vida. Estudié auxiliar sanitaria, me casé y tengo dos hijos.

Aunque las cicatrices persisten, transformé mi dolor en compromiso: luchar por un futuro mejor y defender a otras mujeres víctimas de trata.

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