Desarticulada una banda de nueve ‘mamis’ y tres hombres por explotar sexualmente a 11 mujeres

Artículo publicado originalmente en ElMundo.es

A los arrestados se les imputan delitos de pertenencia a organización criminal, relativos a la prostitución y por tráfico de drogas

La policia nacional llevaa declarar a las víctimas de explotación sexual para liberarlas o llevarlas a un albergue.
La policia nacional tras un registro de un local de prostitución lleva a declarar a mujeres víctimas de explotación sexual para liberarlas o llevarlas a un albergue.

Daniel J. Ollero Madrid

Madrid

 4 enero 2025

Agentes de la Policía Nacional desarticularon una organización criminal dedicada a la trata de seres humanos y la prostitución coactiva en Madrid, deteniendo a nueve mamis y tres hombres responsables de una brutal red que ejercía estrictas prácticas de vigilancia y coacción contra sus víctimas. La operación permitió liberar a 11 mujeres que eran obligadas a prostituirse en condiciones extremas, enfrentándose a jornadas maratonianas de abusos sexuales en seis pisos distribuidos por distintas zonas de la capital.

Las investigaciones comenzaron tras detectar indicios de que en varios domicilios se ejercía la prostitución bajo un control estricto y condiciones de esclavitud. Las víctimas, anunciadas en páginas web gestionadas por la red, vivían sometidas a una vigilancia constante ejercida por las mamis, mujeres proxenetas responsables de controlar a las víctimas de trata, a las que sometían a regímenes abusivos y a un trato degradante.

Entre las prácticas denigrantes a las que esta red criminal sometía a las mujeres estaba la obligación de introducirse esponjas en la vagina para seguir trabajando durante la menstruación, consumir drogas si los hombres lo solicitaban y la prohibición de recibir asistencia médica cuando la necesitaban, ya que continuamente se encontraban forzadas a realizar prácticas de riesgo en las que podrían contraer enfermedades de transmisión sexual.

Según explican fuentes policiales a GRAN MADRID, el control ejercido por las mamis incluía también restricciones alimenticias, como impedirles comer a partir de cierta hora para que mantuvieran la apariencia reflejada en los anuncios de las páginas web utilizadas para atraer a los hombres.

Los agentes encontraron pruebas de que las jornadas de las víctimas podían extenderse durante semanas sin días de descanso. De hecho, en uno de los pisos, debido al alto volumen de demanda, las mamis organizaban turnos para maximizar los réditos económicos derivados de la explotación de estas mujeres, como si se tratara de una cadena de montaje.

Tras meses de intensas vigilancias y seguimientos, la Policía Nacional ejecutó seis órdenes de entrada y registro en distintos domicilios repartidos por todo Madrid, durante los cuales incautaron cocaína,estimulantes sexuales, dinero en efectivo y abundante documentación incriminatoria detallando las actividades ilícitas de la red criminal.

Además, se descubrieron agendas con detalladas descripciones de los servicios sexuales que cada una de las víctimas debía ofrecer, bajo amenaza de violentas represalias y castigos, en caso de que rechazaran cumplir los deseos de quienes pagaban.

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