Proyecto social para el Jubileo 2025. Víctimas de trata de personas y explotación sexual y laboral

María Francisca Sánchez Vara
Secretaria técnica de la Subcomisión Episcopal para las Migraciones y Movilidad Humana

22 diciembre 2025

Artículo tomado de la Guía del peregrino. Jubileo ordinario del año 2025 pp 107 a 113

D. Javier Vilanova,
D. Javier Vilanova Pellisa, responsable del Departmente de Trata de personas de la Comisión Episcopal para la Pastoral Social y Promoción Humana.

«Declararéis santo el año cincuenta y promulgaréis por el país liberación para todos sus habitantes» y «Si un hermano tuyo se empobrece y no se puede mantener, lo sustentarás como al emigrante o al huésped, para que pueda vivir contigo». En el capítulo 25 del libro del Levítico, encontramos el sentido del compromiso para este jubileo en la concreción del proyecto social: promulgar la liberación, acoger y sustentar a quien se empobrece, por la razón que sea, haciendo referencia explícita al emigrante, a quien viene a nosotros desde otros países.

El jubileo nos ofrece la oportunidad de realizar un camino de transformación del corazón, que se manifieste en compromisos y acciones concretas que contribuyan a hacer posible la acogida, la sanación y la liberación de quienes la necesitan y, entre todos, contribuir a la transformación y construcción del reino, un mundo habitable desde el Evangelio de Jesucristo. El Secretariado para el Jubileo nos propone un proyecto social, que nos permitirá, a quienes peregrinemos y a todo el pueblo santo de Dios, conocer el sufrimiento que padecen las víctimas de la trata de personas y de la explotación sexual y laboral, y conocer el trabajo de las entidades y proyectos que en la Iglesia acompañan y dan respuesta a las distintas necesidades. El jubileo es una invitación a reflexionar y orar por nuestras hermanas y hermanos que sufren este delito, y se nos ofrecerá la posibilidad de realizar una aportación económica que irá destinada a los proyectos de estas entidades. También nos suscitará el compromiso personal y comunitario.

En el discurso a los participantes en la Conferencia Internacional sobre Trata de Personas el 10 de abril de 2014, el papa Francisco formuló esta frase que se ha hecho célebre y que condensa el alcance de esta problemática y sus consecuencias: «La trata de seres humanos es una llaga en el cuerpo de la humanidad contemporánea, una llaga en la carne de Cristo». Una llaga que precisa de purificación para poder sanar desde el fondo, desde lo más profundo del corazón. Una llaga que tenemos que conocer y reconocer, que hunde sus raíces en el agravio a la dignidad de la persona, en la violación de sus derechos fundamentales, en la explotación de seres humanos.

Son numerosísimas las manifestaciones del papa Francisco sobre la trata de personas, antes incluso de su pontificado. En su exhortación apostólica Evangelii gaudium, en el 211 del apartado dedicado al cuidado de la fragilidad, dice así:

Siempre me angustió la situación de los que son objeto de las diversas formas de trata de personas. Quisiera que se escuchara el grito de Dios preguntándonos a todos: «¿Dónde está tu hermano?» (Gen 4,9). ¿Dónde está tu hermano esclavo? ¿Dónde está ese que estás matando cada día en el taller clandestino, en la red de prostitución, en los niños que utilizas para mendicidad, en aquel que tiene que trabajar a escondidas porque no ha sido formalizado? No nos hagamos los distraídos. Hay mucho de complicidad. ¡La pregunta es para todos! En nuestras ciudades está instalado este crimen mafioso y aberrante, y muchos tienen las manos preñadas de sangre debido a la complicidad cómoda y muda.

La pregunta es clara, directa y personal: ¿dónde está tu hermano, tu hermana? Como miembros de la Iglesia, se nos llama a defender siempre la dignidad de toda persona allí donde no es valorada ni respetada, y ser signos de vida para quienes han perdido la esperanza.

Signos de esperanza. 
«Peregrinos de Esperanza».
Jubileo 2025

Ante el sufrimiento que genera la trata y la explotación, el jubileo nos invita a ser signos de esperanza. «En medio de la oscuridad se percibe una luz». La Iglesia se hace presente, a través de congregaciones religiosas, proyectos de Cáritas y comunidades cristianas, dando respuesta al grito de auxilio de quienes sufren con la confianza que Dios siempre escucha. A través de testimonios personales conoceremos caminos de transformación y sanación, tanto de quienes acompañan como de quienes son acompañados.

«Llamados a alcanzar la esperanza que nos da la gracia de Dios, también estamos llamados a redescubrirla en los signos de los tiempos». La trata de personas y la explotación que hoy día siguen sufriendo muchas hermanas y hermanos es una lacra, una forma de violencia presente en nuestras sociedades, presente en muchos países y que genera cada año millones de víctimas en todo el mundo. A lo largo del año jubilar, poniéndonos en marcha, con la mirada en la meta, descubriremos la acción de Dios, a través de testimonios de quienes fueron víctimas, sanaron y pudieron levantarse para seguir con sus vidas, son también para nosotros signos de esperanza, de vida, de resurrección.

En el mensaje del papa Francisco a monseñor Fisichella, presenta el jubileo como una oportunidad para «restablecer un clima de esperanza y confianza». También se nos ofrece una llamada concreta; que será posible «si no cerramos los ojos» ante las diversas realidades de pobreza. Para poder ver, es importante visibilizar estas situaciones, generalmente desconocidas o poco conocidas. Demos el paso en el camino del peregrino jubilar, que nos lleve a conocer y aprender a reconocer, prestar atención, reflexionar en profundidad sobre este problema y el impacto demoledor que tiene en las personas que la sufren, sobre la sociedad general e incluso en quienes generan el dolor, y llevarlo a nuestra oración para que dé sus frutos.

En el año 2015, el papa Francisco propuso por primera vez la celebración de la Jornada Mundial de Oración y Reflexión contra la Trata, el 8 de febrero, día en el que la Iglesia celebra la memoria litúrgica de santa Josefina Bakhita, una mujer sudanesa que sufrió la esclavitud. La preparación de esta Jornada está promovida por la Unión Internacional de Superiores Generales y coordinada por la Red Talitha Kum, creada por la UISG. Cada año más personas y entidades en todo el mundo se suman a esta iniciativa, manifestando así la universalidad de la Iglesia unida por esta causa en cada rincón del planeta.

En clave de un jubileo que nos invita a la esperanza, las mujeres en situación de vulnerabilidad susceptibles de acabar siendo víctimas, las víctimas de la trata de personas y de la explotación, reclaman nuestra mirada y atención para acompañar este peregrinaje. Un camino desde el sufrimiento a la esperanza. Las líneas de actuación de este proyecto serán dar a conocer, reflexionar y orar, el compromiso y la posibilidad de realizar una aportación económica.

Visibilizar la realidad de la trata de personas en todas sus vertientes, la explotación sexual y laboral que sufren muchas mujeres y hombres, y que tiene como víctimas colaterales también a sus hijos.

Un signo de los tiempos, un fenómeno creciente que somete a millones de personas en todo el mundo, personas que tienen en común el estar viviendo situaciones de vulnerabilidad o vivir en contextos difíciles, haciendo más fácil que puedan ser captadas de diversos modos en su lugar de origen y trasladadas al país de destino, donde su futuro acaba siendo una vida de explotación y sometimiento, una nueva forma de esclavitud.

La labor de la Iglesia consiste en dar a conocer esta realidad, contribuir a la prevención, acoger a las personas que llegan a los proyectos rotas y heridas por el drama que han vivido, acompañar sus procesos y restaurar su dignidad herida y agraviada. Procesos en clave de resurrección y de vida, que nos recuerdan que nuestro maestro es Jesús, que es quien da vida y levanta a quien parece o se siente muerto, pero está dormido:

Llegan a casa del jefe de la sinagoga y encuentra el alboroto de los que lloraban y se lamentaban a gritos y después de entrar les dijo: «¿Qué estrépito y qué lloros son estos? La niña no está muerta; está dormida». Se reían de él. Pero él los echó fuera a todos y, con el padre y la madre de la niña y sus acompañantes, entró donde estaba la niña, la cogió de la mano y le dijo: Talitha qumi (que significa: «Contigo hablo, niña, levántate»). La niña se levantó inmediatamente y echó a andar; tenía doce años. Y quedaron fuera de sí llenos de estupor (Mc 5,41).

A través de este proyecto social daremos a conocer el trabajo que la Iglesia viene realizando desde hace muchos años en España por parte de las diversas congregaciones religiosas y proyectos de Cáritas. Conoceremos también los desafíos y retos que se nos presentan para, entre todos, caminar dispuestos y unidos en la lucha contra la trata y la explotación.

Reflexionar y orar. Se ofrecerán espacios y recursos para motivar la reflexión y la oración sobre estas realidades de sufrimientos que necesitan y reclaman de nosotros, como Iglesia, ese «clima de esperanza y confianza, como signo de un nuevo renacimiento», para ir moldeando también nuestra mirada y tomar conciencia.

Compromiso. Para quienes deseen adquirir un compromiso o implicarse de alguna manera, se facilitarán posibilidades y opciones.

Aportación económica. Se ofrecerá la posibilidad de realizar alguna aportación económica que revertirá en los diversos proyectos, que siempre necesitan recursos para seguir dando respuesta.

La aportación se pondrá a través del portal www.donoamiiglesia.es. A través de este código QR y dirección URL se puede acceder de forma directa: https://www.donoamiiglesia.es/san/Home#!/donar/789206e1-0c71-ef11-8243-005056a91f2d    El jubileo lleva implícita una transformación del corazón y contribución a la transformación social para ser signos de esperanza ante el sufrimiento de muchas personas. Este proyecto supone por ello una invitación a conocer nuestra realidad más próxima y el trabajo que estas entidades realizan, cómo lo realizan y desde dónde. Con estas claves y orientaciones podremos, como pueblo de Dios que camina atento a las periferias, colaborar y comprometernos para seguir dando respuesta a los desafíos y dificultades que se van presentando.

Scroll al inicio