
«Nos obligaron a prostiuirnos, a mi hija y a mí.»
En Pakistán nos prometieron a mi y a Fatima, mi hija de 16 años, trabajar en un salón de belleza en los Emiratos Árabes Unidos, donde recibiríamos muy buenos salarios. Durante el vuelo desde Pakistán, un hombre amable le dio a Mariam su número por si necesitaba ayuda. Mariam y Fatima fueron recogidas en el aeropuerto por un conocido de la persona que pagó sus vuelos y les prometió le trabajo para las dos. Este les confiscó los pasaportes. En lugar de trabajar en un salón, madre e hija fueron obligadas a ejercer la prostitución para pagar sus billetes de avión. Mariam tuvo que ver a su hija llorar cada vez que un cliente salía de su habitación. Cuando pudo, Mariam llamó al hombre del avión y le confió lo sucedido; él la animó a contactar a la policía.
Convencieron a su captor de que necesitaban ir al mercado, pero en su lugar encontraron un taxi que les esperaba y les llevó a la policía. Durante la investigación, la policía descubrió otras víctimas atraídas con promesas similares de trabajo en un salón de belleza. Ahora están de vuelta en Pakistan, felices de verse libres de esa pesadilla que vivieron en los Emiratos. Aunque la vida es difícil están siendo acompañadas por una asociación que les ayuda a sobrepasar el trauma que vivieron.
