La Comisión contra la Trata, presente en el encuentro de León XIV con la Pastoral Social de Madrid

El Papa León XIV acogiendo las sandalias que le ofrece Alicia Monjas como signo del camino recorrido con tantas mujeres víctimas de trata.

Durante su visita a los locales de CEDIA 24 horas y a la parroquia de la Crucifixión del Señor en Madrid, el Papa León XIV mantuvo un encuentro con personas acompañadas por la pastoral social de la Iglesia y con quienes trabajan y colaboran en distintos proyectos de atención a personas vulnerables. El acto estuvo marcado por varios testimonios de migrantes, profesionales y voluntarios que compartieron experiencias de acogida, acompañamiento y esperanza.

La Comisión Diocesana contra la Trata de Personas de Madrid participó también en este encuentro junto a otras iniciativas de la Pastoral Social comprometidas con la atención a las personas más vulnerables. La realidad de la explotación de seres humanos estuvo especialmente representada por voluntarias de la Fundación Amaranta, Villa Teresita y otras entidades eclesiales que trabajan en la acogida y acompañamiento de sus víctimas.

Entre los testimonios presentados al Santo Padre, sobresalió el de Alicia Monjas, voluntaria de la Fundación Amaranta Madrid (anteriormente Proyecto Esperanza), obra de las Religiosas Adoratrices dedicada a la atención de mujeres víctimas de trata. Alicia dio voz a tantas supervivientes que recorren caminos de recuperación, autonomía y esperanza.. En nombre de los voluntarios de la Pastoral Social de Madrid, explicó que acompañar a quienes más sufren significa participar en el sueño de Dios y reconocer la dignidad sagrada de cada persona. Evocó la imagen bíblica de Moisés ante la zarza ardiente —«descálzate, porque el terreno que pisas es tierra sagrada»— para expresar la actitud de respeto y escucha con la que se acerca a cada historia.

Cuaderno hecho por las mujeres del Centro de la Fundación Amaranta de Madrid, donde le escribieron mensajes sencillos y llenos de cariño y esperanza, que fue entregado al Papa por Alicia Monjas.

Como signo de ese camino compartido, entregó al Papa unas sandalias y un cuaderno artesanal elaborado por mujeres de distintas nacionalidades y religiones acogidas en el proyecto. Asimismo, destacó la fortaleza de quienes, tras haber sufrido la explotación y la violencia, encuentran la fuerza para ponerse en pie, recuperar la confianza y reconstruir sus vidas con esperanza.

En su discurso, el Papa hizo una referencia expresa a Alicia y al trabajo del Proyecto Esperanza. Señaló que, gracias a “una pequeña puerta abierta, inmensa en misericordia”, Alicia y los demás voluntarios ayudan cada día a muchas mujeres a recuperar la dignidad, la autonomía, la esperanza y el respeto por el valor sagrado de su persona, iniciando una nueva vida. Además, subrayó el significado de las sandalias entregadas como recordatorio de que toda vida humana es “tierra sagrada” que debe ser respetada.

Begoña Iñarra, coordinadora de la Comisión Diocesana contra la trata de personas de Madrid, con Eugenia Benitez (Villa Teresita) y Clara Silalahi (SSpS) miembros de la Comisión, esperando la llegada del Papa al Templo vecino al Centro CEDIA.

León XIV elogió la labor de quienes acompañan a las personas más vulnerables y defendió que la caridad y el encuentro personal con quienes sufren constituyen el núcleo de la misión de la Iglesia. El Papa agradeció especialmente los testimonios compartidos, destacando que reflejan la acción de Dios en la vida de tantas personas que encuentran acogida, apoyo y una nueva oportunidad para vivir con dignidad y esperanza.

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