
Cualquier persona puede ser víctima de trata con fines de mendicidad forzada o de explotación para realizar actividades delictivas: hombres y mujeres, personas adultas y menores, ciudadanos nacionales y extranjeros, independientemente de su estatus legal pueden ser víctimas. Algunas personas tienen un mayor riesgo, como por ejemplo los inmigrantes, especialmente si ya se han visto implicados en dichas actividades en sus países de origen, incluso sin haber sido forzados a ello, o personas de determinadas comunidades/minorías que pueden haber sido captadas a la fuerza por otras personas de su comunidad, o niños y niñas de la calle e indigentes u otros menores que no tienen tutores, ya que son objetivos fáciles para los delincuentes que pueden captarlos para que ejerzan la mendicidad o actividades delictivas bajo coacción. Leer más…
